11 nov. 2010

Cosas inocentes que son secretamente horripilantes. Un artículo Noir.



Era de noche, pero no sería como todas las noches. Poco sabía yo de aquella mujer que entraría a mi despacho y lo cambiaría todo.

Afuera la lluvia caía de forma suave pero constante, realizando una dulce coreografía orquestada por la ligera brisa otoñal. La soledad de la calle se veía interrumpida únicamente por el paso apresurado de algún transeúnte tardío. Una suave melodía de saxofón, platillos de batería y bajo emanaba desde los rincones de mi mente, alimentada por el aroma del asfalto mojado que se colaba por mi ventana. Extrañamente todo se veía en blanco y negro, talvez era la nostalgia que sentía por los viejos y buenos tiempos, talvez era el resultado de inhalar adelgazador de pintura mientras apuñalaba mi cerebro con un hisopo a través de mis oídos todos los días; el por qué no importaba, lo único claro es que así era.

Mi último cliente del día se preparaba para salir de mi despacho. Mientras me colocaba el sombrero y el abrigo, noté un dejo de preocupación en su expresión. Tomé un cigarrillo y lo encendí con los cerillos que me habían obsequiado en algún bar deprimente olvidado por Dios. Mientras miraba por la ventana a mi hermosa ciudad llorando a cantaros, tomé una bocanada de humo de tabaco de la India, y mientras lo exhalaba relajadamente, comencé a hablarle a mi cliente:

“Y no lo olvides Jimmy…”

“Pepe”

“…el coco es muy, muy real; no le creas a tus padres cuando te dicen que no hay nada que temer, eso lo dicen sólo porque ellos te odian y te quieren muerto. Ten, llévate un ejemplar de mi guía de supervivencia en caso de que te lo topes. Adiós Johnny!!

“Pepe”

“Haha eres todo un comediante, Randy”.

Apenas atiné a recordarle antes de que cerrara la puerta por completo “No olvides revisar debajo de tu cama antes de dormir!” y entonces Timmy cerró la puerta de mi despacho tras de sí.


Mientras tomaba mi cuadernillo de notas para recordar ir a la casa de Sammy y meterme debajo de su cama con una máscara de espantapájaros, escuché unos pasos acercándose que, aún desde lejos, parecían traer problemas. Su silueta se dibujó ante el cristal de mi puerta y antes de que pudiera hacer nada entró como si se tratara de su propia casa.

El tiempo pareció detenerse mientras sus piernas avanzaban invadiendo mi despacho y todo mi mundo. Su cabello ondulaba al ritmo que sus caderas marcaban debajo de ese largo vestido negro que dejaba escapar sus piernas hasta la altura de los muslos cada vez que daba un paso; su mirada, por otra parte, era inamovible. Esta era una mujer que tenía claros sus objetivos.

Siguió sin detenerse hasta situarse frente a mí, tomo uno de mis cigarrillos directamente de la cigarrera que tenía en el bolsillo frontal de mi camisa, lo colocó en su boca y me miró como si esperara algo de mí. Comprendí de inmediato y caballerosamente lo encendí luchando por que la baba que se me escurría no apagara el cerillo. Sus ojos no se apartaban de los míos, me retaba a sostener la mirada aunque ya sabía que no tendría la fuerza para hacerlo.

Continuó caminando hasta que finalmente se sentó en mi silla… mi silla. Jamás había permitido que ningún trasero ajeno al mío se sentara en mi silla, pero ese era un trasero con el que no tenía ningún problema, entonces dije:

“Ese es un trasero con el que no tengo ningún problema”, porque aparentemente soy un idiota ante las mujeres. Se me quedó viendo levantando ligeramente una ceja pero sin modificar su expresión.


“Qué?” Fue la primera palabra que su voz me dirigió. No era una voz angelical o inocente. No. Esta era una voz que derrumbaba los cimientos de tu espíritu y tu voluntad, una voz llena de sensualidad… y peligro.

“Ahhm… digo… mi silla… lo que quise… yo…”

“Mira, cariño, no tengo toda la noche. Es una emergencia. He ido de especialista a especialista, he recurrido a drogas… incluso he recurrido a la gracia divina”

Mi mente viajaba por extraños escenarios en los que sus problemas no me importaban, porque honestamente sus problemas no me importaban. Todo lo que deseaba en ese momento era arrojar todo lo que estaba sobre mi escritorio al piso para arrojarla a ella sobre el escritorio y poseerla por completo, pero sabía que después me daría flojera recoger el desorden y varias cosas se me iban a romper cuando las tirara, como mi figura de cerámica de Chewbacca pintada a mano o mi colección de vasos de Linterna Verde firmados por Batman.

“Estás escuchando primor?”

“Uh… claro”

“Me han dicho que eres el mejor”

“Entonces le han mentido madame…”, tomé una bocanada de mi propio cigarrillo y concluí “No soy el único… soy el mejor”. Permanecí con expresión arrogante. Me tomó tres segundos darme cuenta que debí haber dicho –mejor- primero y –único- después, y por lo tanto había arruinado la frase.


“Oh por Dios, me topé con el idiota más grande de la ciudad”, dijo mi seductora contraparte perdiendo por un instante su aura de seducción, adquiriendo un aura más parecida a eres-un-idiota-y-me-repugnas-Ater-Cacrena. “Pero eres todo lo que queda. No tengo nada que perder”

“Bueno señorita, no sé qué hace aquí o cómo podría ayudarla, yo sólo soy un psicólogo infantil”

“Exacto, dulzura. Exacto”

Fue entonces cuando lo noté. Había venido a arruinar el momento y mi futuro inmediato con la dama.


“HOLA SEÑOR!!!” Comenzó a gritar el mocoso sin ningún reparo por mis tímpanos.

“Este es mi hijo. Tiene un grave problema”

“Así parece madame. Creo que lo que usted busca es un cirujano plástico, talvez un cura… esa fealdad sólo puede significar una posesión demoníaca”

“No me refiero a su apariencia idiota. Mi hijo tiene miedo. Está realmente atemorizado, debió sacarlo de su padre, era un cobarde. Lo he intentado todo. Tiene que ayudarme”

“Ya veo. Ha encontrado al hombre indicado. Me especializo en temores infantiles. Verá los niñ…” Antes de que pudiera entablar una charla, ella ya estaba abandonando mi oficina.

“Volveré a la media noche. Espero que haya logrado algo”, giró ligeramente y me miró por encima de su hombro, se colocó un sombrero y dijo:

“Por cierto… mi nombre es Victoria”


Se esfumó en el corredor como una sombra detrás de su última bocanada de humo. De no haber sido por mis pantalones, se me hubieran caído los calzones. A mi derecha, seguía el enano, con la misma expresión que cuando llegó.


Sin voltear a verlo tiré mi ceniza y la colilla de mi cigarrillo en su boca y tomé asiento. Este no sería un caso sencillo, en especial porque seguía perturbado por la suculenta presencia cuya esencia aún impregnaba mi oficina, pero estaba preparado para hacer mi mejor esfuerzo. Saqué una grabadora para grabar la sesión y un cuadernillo para anotar cualquier cosa interesante sobre el caso. Mientras tanto, el niño trataba de sacarse la ceniza del gaznate.
“Siéntate amiguito, es hora de comenzar” Presioné el botón rojo de mi grabadora, y dimos inicio.

SESIÓN 1. PAYASOS.

“Dime cosa, cuál es tu nombre?”

“Me llamo Joel, señor”

“De verdad? Tengo otro paciente que se llama como tú”

“En serio señor?”

“Haha… no. Ahora dime, a qué le temes?”

“Ah… pues… verá señor, yo…”

“Y dime, tu mamá es soltera?”

“Ahm… qué es –soltera- señor?”

“No importa. Bueno, Pipo. El mundo es un lugar peligroso y temible. Haces bien en tener miedo” dije mientras llenaba de nuevo el vaso de whiskey que el pequeño acababa de vaciar de un trago.

“-AAAAAAAAAJJJJGGHHHH!!- De verdad señor? –CCCAUGH…- Mi mamá dice que es un problema. Por cierto, ya le dije que me llamo Joe…”

“Por el contrario, Pipo. Tienes una cualidad. Déjame mostrártelo”


“Un payaso. Nada aterrador, huh?”

“Haha, no señor. Me gustan los payasos”

“Bueno, eso es porque no lo has pensado bien! Los payasos son horrendos. Míralo bien. Oculto tras una mascara de pintura. Qué está ocultando, eh? Te diré qué oculta. Oculta oscuros secretos, Pipo. Utiliza una sonrisa falsa porque no puede sonreír. Su vida de miseria necesita ser disfrazada con una parodia de alegría y dicha. Por dentro se ha convertido en un monstruo horripilante lleno de rencor hacia los niños que pueden reír, que se ríen… de él. Míralo bien Pipo. Míralo de cerca!!


‘Hueles eso Pipo? Ese horrible olor a licor, ese aroma etílico emanando desde una sucia boca que jamás ha sido cepillada. Esa peste, ese… uh… de hecho ese es mi aliento, pero así es como huele un payaso Pipo, sólo que mil veces peor. Aún crees que los payasos son agradables?? HUH?! AÚN CREES QUE IR AL CIRCO ES DIVERTIDO?!!!”

“Uuh… y-y-yo…”

“CONTEMPLA EL HORROR PIPO!!! CONTEMPLA EL TERROR EN ESTE VHS!!!”


Para cuando el VHS había terminado, Pipo estaba desmayado. No supe si había sido el miedo o el whiskey, así que decidí continuar con la sesión desde otro enfoque. 20 minutos después, Pipo estaba de vuelta.

“P-PA-PA-YASOS!! Uh… señor? Dónde está señor?”

“HOLAAAAAA!! PIPOOOOO!!!”


De esa manera pude comprobar que el desmayo había sido inducido por los payasos. Podría seguir compartiendo la botella de whiskey con mi paciente sin reparos.

SESIÓN 2. CUADROS DE NIÑOS LLORONES.

“Conoces a Bruno Amadio, Pipo?”

“No señor… no c-creo que quiera conocerlo…”

“Pues los siento Pipo, porque eso es lo que sucederá ahora. Bruno Amadio nació en 1911. Era un pequeñín vivaracho y alegre nacido en Italia. Vivió su juventud en pleno periodo de conflictos armados y depresiones económicas; su único escape de esta vida tortuosa era la pintura; sin embargo, escapar de la realidad no era suficiente para Amadio. No, el infeliz quería fama y la obtuvo a un muy alto costo, pues verás Pipo, Bruno Amadio es conocido como… EL PINTOR MALDITO!

Cañangas ñangas!!

‘Para obtener su fama, Bruno realizó un pacto con Satán. Lo que no sabía es qué tipo de fama le daría el Diablo. Justo después del pacto, Bruno encontró un orfanato y decidió reflejar el horror de la guerra en sus pinturas, a través de los ojos de un niño inocente, como tú Pipo. Bruno Amadio eligió a un niño al azar, lo pintó y firmó su obra bajo el nombre G. Bragolin.

“Po favo, quelenos…”

‘Entonces Amadio comenzó a volverse famoso, pues poco tiempo después de que hiciera el cuadro, el orfanato se incendió y las llamas devoraron al pequeño que Bruno había pintado. Para entonces, Amadio ya había realizado toda una colección que constaba de 27 niños. De algunos se perdió el rastro, el resto… sufrieron destinos similares al primer huérfano. Bruno huyó a España en un vano intento por escapar de su malograda fama y ahí fue enterrado por las arenas del tiempo. Pero Satán cumpliría su palabra, y la fama de Bruno Amadio lo seguiría aún después de su muerte.

Mi relato se vio en parte interrumpido
y en parte potenciado por un súbito relámpago.

‘Cada uno de sus cuadros se vendió muy barato, por separado. Los niños llorones se repartieron por todo el mundo. Algunos dicen que están poseídos por las almas atormentadas de los pequeños que murieron en circunstancias misteriosas, otros dicen que es el mismo Diablo trabajando en su promesa de darle fama a Bruno Amadio. Lo cierto es que estos cuadros traen desgracia a cualquiera que los posee.

‘De acuerdo a la leyenda, cientos de casas han sido consumidas por las llamas, familias enteras han quedado en la ruina, accidentes mortales ocurren, la gente pierde la razón y destruyen todo lo que tienen. Pero sin importar lo que ocurre… los cuadros de los niños llorones siempre resultan sin un rasguño.

“…No nosh hagas daño, sólo quelemos…”

‘Los niños sufren especialmente. En más de una ocasión se han encontrado los cuerpos desmembrados de los infantes de la casa, como si los niños llorones se desquitaran con los hijos de los padres que compran los cuadros que representan su dolor para entretenerse, como si quisieran que los padres comprendieran el dolor que los llorones sintieron. Sabes qué es raro Pipo? Aquí mismo en mi despacho, durante las noches lluviosas como esta, si permaneces en silencio unos segundos puedes escuchar pequeñas risas… casi como si fueran susurros. Antes no sucedía. Todo comenzó desde que compré ese cuadro sobre la repisa detrás de ti”

Pipo dejó de respirar en ese momento, palideció más que… uh… algo muy pálido. No sé de dónde reunió fuerzas, pero comenzó a girar lentamente, casi como si esperara que se tratara de una broma cruel…

“…ULTRAJAR TU ALMA Y BAÑARNOS EN TU SANGREEE!!!”

Pipo gritó como nunca en su vida y sufrió un infarto masivo al miocardio quedando inconciente en mi alfombra. Tomé un trago de whiskey, me acerqué a contemplar el cuadro que había pintado en mi clase de Pintura Horrorosa I y concluí:

“Yo no creo nada de eso. Sólo me parece que son cuadros horrendos. Es decir, qué clase de raro quiere tener cuadros de niños llorando sobre su chimenea?? Si los payasos llorones son de mal gusto y los niños llorando son molestos, no puedo imaginar a alguien que soporte tener una pintura horrenda de un niño llorón. En fin, no te muevas Pipo, voy por el desfibrilador”.

SESIÓN 3. MUÑECAS DE PORCELANA.

Tras 3 electroshocks, Pipo recuperó la vida.

“Dime Pipo, qué opinas de las muñecas de porcelana? Les temes?

“La luz… la luz… eh? No… n-no señor… yo sólo… agh… yo… lo que pasa…”

“Bueno, en realidad no tengo nada sobre las muñecas de porcelana, así que sólo te voy a sentar ahí mientras esta muñeca te mira fijamente con la mirada muerta”.

"Jueeeeeeegaaaaa conmiiiiiigoooooooo...."

SESIÓN 4. MARIONETAS.

Ahora Pipo se mostraba más receptivo. Miraba con atención a un punto en el infinito mientras se encontraba recostado en el divan.

“Bien amigo mio, estamos logrando mucho en una sola noche. Talvez lleguemos al centro de tu miedo. El siguiente paso son las marionetas. Qué opinas al respecto?”

Mi cliente comenzó a susurrar y a liberar su mente:

“Clemencia. Perdón, oh padre nuestro… por qué me has abandonado… el horror…”

A su lado, sentado en una cómoda silla, yo tomaba nota de todo lo que mi cliente compartía.


“Interesante. Verás, las marionetas son representaciones crueles. Imagina a un ser cuyas acciones están controladas enteramente por otro ser. La marioneta puede ver los hilos que lo controlan, pero está condenada a ser manipulada. Triste.

“Mi gatito… dónde está mi gatito? El gatito llora mamá… el gatito llora…”

“Así es mi amigo. Pero eso no es lo verdaderamente aterrador. Alguna vez has visto esas marionetas de madera? Yiagh! Es horrible. Mira, tengo algunas aquí mismo”

“Baila con nosotros Pipo. Baila con nosotros hasta el fin del mundo”

‘Sólo miralos. Algunos se han vuelto malevolos por su castigo, esperando el día en que los hilos se rompan para ser dueños de sus destinos y vengarse. Otros están muertos por dentro. Puedes ver sus expresiones de aflicción, esperando por una libertad que jamás llegará. Eso es lo que somos todos, marionetas de Diaaaaaaaaoooousss!!! Incluso cuando no se supone que sean aterradoras lo son”

"Liberanooooosssssss…"

‘Hay una razón por la que son horrorosas y lucen tan atormentadas. Las marionetas están hechas de almas atormentadas del infierno Pipo. Satán mismo las fabrica. Este documental muestra de lo que son capaces cuando se liberan”.

 

“Vaya… que mierda. Recuerdo que esta película era buena cuando era niño. Bueno, supongo que… uh… Pipo? Estoy empezando a hartarme, sabes? Si vas a quedarte en estado catatónico cada vez que te ponga un video va a ser una noche muy larga".

SESIÓN 5. MUÑECOS DE VENTRILOCUO.

Esta vez no iba a esperar a que mi cliente despertara. Le sorrajé un soplamocos en plena nuca después de amarrarlo a una silla y continué con la última sesión.

“Mi padre era un ventrílocuo, sabes? Mira, esta es una foto suya con su muñeco”.

“Los ventrílocuos pueden hacer hablar a un muñeco. Es un truco. El ventrílocuo habla y parece que es el muñeco el que lo hace, pero el muñeco de mi papá era especial. Podía hablar y moverse aunque papá no estuviera.

‘No siempre fui un psicólogo. Cuando era niño mi padre me obligó a aprender el arte del ventrilocuismo. Aprendí bastante, incluso aprendí a hacer lo que él hacía. Hacer que mi muñeco se moviera solo. Te mostraré.”

Saqué mi viejo muñeco, lo coloqué frente a mi cliente. Tomé mi sombrero y un cigarrillo y me dirigí a la puerta mientras exclamaba con voz imperativa:

“Ia! Ia! Zi Azag! Ia! Ia! Zi Azkak! Ia! Ia! Kutulu Zi Kur!
Y'AI'NG'NGAH  YOG-SOTHOTH! H'EE-L'GEB F'AI TRHODOG!
UAAAAH!! Ashtag Kareliosh!   Ashta Pa Mabaka!
IA! IA! IA!”

“Aaaaah… Hooooolaaaa… PIPO!!”

Los dejé a solas para que se conocieran. Regresé hasta que los gritos se detuvieron. Sabía que el hechizo no duraría más de 2 horas.

FIN DE LAS SESIONES.
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Cuando la madre de mi cliente volvió se topó con una imagen que no pudo comprender. Un par de hombres vestidos con uniforme y gorra blanca se llevaban a mi pequeño cliente restringido por una camisa de fuerza y atado a una camilla. En cuanto llegó la abracé para reconfortarla y reconfortarme a mí mismo por mi fracaso. Y puede que la haya manoseado un poco. Tuve que explicarle:

“Es una pena Victoria. Talvez si hubiera venido antes hubiera podido hacer algo pero la mente de su hijo estaba perdida desde antes de llegar”

“Qué? De qué demonios habla?”

“Verá, la mente de los niños es débil. En una ciudad como esta, sufren mucho. Pipo no lo soportó. Está aterrorizado. Aparentemente las cosas más inocentes como las muñecas y los payasos son aterradoras para él.”

“Pipo? Mi hijo se llama Joel”

“Me agrada tu humor nena. Eres una caja de sorpresas no es así? En fin. Pipo está perdido”

Entonces la revelación me golpeó como un simio iracundo golpearía a una marmota.

“Pero… Pipo… digo… Joel sólo tenía miedo de ir al dentista. Le dolía la muela y por el dolor no podía cerrar la boca por mucho tiempo.


‘Mañana  lo llevaría al dentista, hacía días que teníamos preparada la cita pero tenía miedo de ir. Se suponía que hablara con él al respecto. No se lo dijo?”

“Uh… claro, claro que lo hizo primor. Claro que lo hizo. Por qué no lo haría? A eso vino, no es cierto? No es como si… hubiera pasado la noche entera aterrorizándolo” Era difícil mantener la fachada mientras intentaba patear el disfraz de payaso horrendo y mi muñeco de ventrílocuo debajo de mi escritorio “Pero no se preocupe, cuidarán de él”.

"Hahaha. Tranquilo nene. No me preocupa. Te dije que me habían dicho que eras el mejor. De verdad crees que las madres de los niños que has atendido te recomiendan positivamente? O que una mujer normal dejaría a su hijo a solas con un completo extraño toda la noche? Estaba harta del mocoso. Eres el mejor para deshacerse de los niños. Ahora me deshice de él, estoy libre, es tu culpa y yo no tengo una pizca de evidencia sobre mi. De verdad eres... el mejor."


Esta vez mis pantalones no previnieron la caída de mis calzones, pues ambos se fueron hasta mis tobillos.

"Vaya Victoria... eres toda una viuda negra", dije mientras me abrochaba el mecate que llevaba por cinturon. Victoria me miró fijamente con esos ojos retadores y una sonrisa que invitaba a sacar dos boletos de ida en primera clase directo al infierno.

La imagen se trasladó de mi oficina a una toma aérea de la ciudad a media noche. Denle play al VHS y escuchen la canción mientras leen la línea final.




“Y ahora qué, dulzura?”

“Ahora Victoria… ahora vamos a casa de Jimmy a ocultarnos bajo su cama para que crea que somos el coco..."

Lleve a sus hijos al despacho del psicólogo infantil Ater Cacrena. De regalo con el deschavetamiento de su hijo una BANDA MÉDICA ADHESIVA. Para concretar una cita, deje un mensaje en su Facebook y en su Twitter.

10 comentarios:

  1. Si quieren saber que fue de pipo:

    http://www.youtube.com/watch?v=LF4jJEgnpl8

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  2. Pero que inspiración!; que terrorifico y cómico, logras mezclar muy bien ambas cosas...
    Que buen artículo, felicitaciones! =D

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  3. osea que pipo es de los simpsons jajaja genial!

    UY el video del payaso bailando realemnte da miedo, cuando al final mira a la camara, que miedo!

    Y los master Puppets, siii yo tmb creía de niña q era una película buena jajaja ni modo.

    Vuelvo a repetir muy buen artículo, buena estructura ...
    cuidate
    saludos

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  4. Gracias, gracias. Así es, mi Pipo está basado en ese Pipo, se me olvidó poner el video, pero sabía que Lalo vendría al rescate haha

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  5. Sublime!! Me dejaste impresionada con tu relato, lograste crear una historia verdaderamente interesante, donde combinas varios gèneros, desde la comedia hasta el horror! Sin olvidar esa "pizca" de erotismo sutil al describir la sensaciòn que le incitò al personaje la llegada de "Victoria". Lograste crear un pesonaje atroz y despiadado, con una frialdad realmente alarmante... Parecerà reiterativo, pero es de lo mejor que haz escrito. Te felici Carlos!!

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  6. Claro, personaje... por qué no?

    ME FELICIS?? hahaha Gracias, ya tenía tiempo que no escribía algo tan largo. Juro que la proxima semana mi artículo van a ser 3 renglones (78% serán groserías y palabras que acabo de inventar al azotar la frente en el teclado, como ffdthef y pokhypiht).

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  7. long,long, long but very funny! cagadisimo Carlos neta si rifa tu article. You are very hot! I see that the character is not so are you really hot!
    ya te califique
    Valeria

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  8. thx!? we es lo que me gane? neta no te vuelvo a chulear. Aqui te dejo la respuesta para Zarat, me latio un buen ese niño(a) jajajajaja. El comment esta hasta alla y si no lo ve se lo dejo aqui contigo

    no mms Zarat eres de los mios, mi comportamiento va acorde con el momento y el sujeto, me lates jejeje, la culerez es lo mio, jajajajaja tambn puedo ser cool-ta, jajaja, mamona pues es lo mio y no con todos, solamente con los que me cagan. Lo que no puedo ser es niño ahi si ni como. I like you Zarat

    Valeria

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  9. Hahaha pues es que qué lugares agarras para chulear a la gente hahaha ahi está el link a mi facebook, allá respondo más chido

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