24 mar. 2011

Vinieron del Pasado.



Primera Parte: Lo que dijo Lincoln y por qué estaba en lo correcto.

Abraham Lincoln dijo alguna vez: “Esta obra es buenisi-oh mierda, estoy muerto.” En muchos sentidos es cierto, pero también es importante notar que si tuvo que decirlo fue porque su pasado lo alcanzó. Lincoln acababa de abolir la esclavitud 2 años antes, dejando a millones de sureños sin su principal fuente de ingresos, estilo de vida y más adorada diversión. Entonces un simpatizante de los sureños fue y le voló la cabeza demostrando que ni siquiera un hombre mitad Frankenstein, mitad Cornelius de Planet of the Apes está exento de ser castigado por el pasado.


Ni siquiera un hombre mitad Frankenstein, mitad Cornelius capaz de
levantar al líder de una pandilla por los aires y sacudirle la maldad literalmente.


Ahora, no me estoy comparando con Lincoln, pero hace una semana mi pasado volvió para atormentarme. Al parecer un par de sucesos de mi pasado que parecían intrascendentes decidieron treparse a un DeLorean y el Doc Brown les dio instrucciones precisas de cómo aparecer en el futuro y estacionarse justamente en mi trasero como si se tratara de la peor visita al proctólogo de la historia. De eso trata este relato. O sea… del pasado volviendo para atormentarme, no de la visita al proctólogo.


Segunda Parte: Un triste comienzo Western.

Mi caballo avanzaba lentamente sobre el árido suelo rojizo. El sol en la cúspide del cielo lo hacía todo más pesado de lo que ya era. Al incesante resoplido de una suave brisa que no encontraba un obstáculo que la detuviera en ese desolado páramo sólo se le interponía el clip clop de los cascos polvorientos y desgastados de mi viejo pero poderoso corcel Jacinto, y estoy seguro de que tuvieron que leer 3 veces ese enunciado porque mi asombrosidad literaria fue tanta que no pudieron seguirme el paso.

A la distancia, un pequeño pueblo se erigía deseoso de ser olvidado por el resto del mundo, casi cumpliendo su deseo gracias a la inclemencia del mundo que lo rodeaba, pues éste estaba a punto de barrer por completo el camino que llevaba hasta ahí, único enlace con la humanidad.

Mientras arribaba a la avenida principal un tipo bonachón oculto tras un increíble bigote comenzó a acercarse en mi dirección; se notaba en su mirada  que estaba perplejo por mi llegada, pues ese era un pueblo al que pocos deseaban ir. El hombre me miró fija y desconcertadamente.




Yo agarré sutilmente mi gas pimienta porque por la pinta del tipo y lo desolado del pueblucho lo más probable era que me iba a violar por la falta de sexo.

“Se le ofrece algo, mi amigo forastero?”, dijo amablemente. “Por estas tierras no pasa ni el diablo para llevarse las almas de los muertos. Qué lo trae a usted por estos rumbos olvidados por Dios?”

Sin detenerme para tomar aire ni una vez respondí “Hola, lugareño. Mi camino me trajo hasta este lugar. Desde hace unos días sufro depresión y en vez de quedarme a llorar como marica en mi cama decidí salir a rockear. Escuché que en este desierto hacen un festival demente con montones de drogas, alcohol y sexo, y sexo con alcohol demente y drogas con sexo y dementes con sexidrogas y sexohol con alcogas y demensexoholgas y así hasta que tu cerebro se funde en una masa horrible que le grita en la cara a Dios ‘KHAAAAAAAAAAN!!!!!’. Pero creo que di una vuelta mal o algo y terminé en este apestoso lugar. Y puedes apostar que se me ofrece algo, amigo hijo de puta de bigote increíble. 4 cosas de hecho: Alojamiento, comida, agua para mi caballo y ungüento para las hemorroides.”

“Bueno, el hotel se encuentra al final de la avenida, justo después del burdel, doblando a la derecha. La farmacia está en el callejón tras el fornicadero. El restaurante es este de aquí junto a la iglesia-lupanar. Y si me permite decirlo, no creo que necesite agua para su caballo, lo que usted está montando es un tambo de fierro mi amigo.”




“A chinga! Esto no es Jacinto! Jacinto?! Jacinto, dónde chingados estás?!!!”



200 kilómetros atrás…


“Sabía que no debía bajarme a picar ese cadáver de mapache sin amarrar a Jacinto… bueno, el tambo explica lo de las hemorroides. En fin, gracias por la información amigo y gracias por no violarme. Por lo que veo aquí hay más sexo del que esperaba!”

Mi interlocutor sonrió en confirmación de mi suposición, me señaló que continuara y volvió a esconderse bajo el arbusto del que había salido.

“Eso es amigo, entra al pueblo, dentro de poco verás que aquí se esconde más de lo que te podrías imaginar…” dijo tranquilamente el extraño del bigote asombroso cuando estaba lo suficientemente lejos como para escucharlo… lo que hace que me pregunte cómo carajos sé que dijo eso si no lo escuche, pero es necesario que lo ponga porque si no el resto del relato carece de sentido.

Seguí arrastrando dificultosamente a Jacinto Segundo, el tambo de fierro hemorroideo, hasta internarme en el extraño pueblucho. Estaba determinado a llegar al maldito festival, pero no me haría daño quedarme algunas horas en el pueblo. Después de todo había una iglesia-lupanar y de esas ya no se hacen.

Tercera Parte: El triste retorno Western de Hazme.

Tras registrarme en el hotel e ir a la farmacia por el ungüento para las hemorroides, decidí ir a remojarme el gaznate. Me dirigí hacia el bar y vi que, tirado junto a la entrada, había una especie de costal de basura que hablaba y vomitaba, no le di importancia y entré al bar. El cantinero me recibió con una sonrisa, “Hola amigo, que vas a tomar?”

Bueno, al menos era un intento de sonrisa.

“Hey, te cortaste el pelo!” dije alegremente, porque quién podría olvidar ese majestuoso corte de los 70s de hace 3 imágenes?

“Dame una cerveza”

“Sólo tengo marca Chango”

“Es mi marca!”, definitivamente no lo era, pero no me pude resistir a una cerveza llamada Chango o a una referencia/plagio descarado de Steve Buscemi. Tras servirme un tarro bien caliente y sin espuma de cerveza que deveras sabía a chango, el cantinero me preguntó:

“Así que de verdad te has olvidado de tu amigo eh?”

“Uhm… amigo?”

“Esa cosa allá afuera vomitando y quejándose de todo

“El costal de basura es mi amigo?” respondí en estado de shock.

Estado de shock. Y más Buscemi

“No es un costal de basura, impedido. Acompáñame.”

Tomé mi tarro de cerveza y seguí al cantinero hasta la salida. Éste le dio una suave patada a la cosa esa, que de inmediato dijo “Qué post tan más de la chingada!” y comenzó a girar lentamente.

No lo podía creer… lo que aparentemente era un montón de cascaras de plátano y periódicos viejos tenía una barba gigantesca en la que reposaban varios restos de comida a medio masticar y a medio vomitar, además su vello corporal me recordaba al del Capitán Cavernícola.

Su olor era tal que las moscas lo suficientemente temerarias como para acercarse perdían sus mentes y comenzaban a alucinar bestias interdimensionales hasta  que se morían de un infarto; era una suculenta mezcla entre estiércol fermentado y basura fresca. Era un arcoíris de olores que iban de lo nauseabundo a lo flatulento. Incluso su ropa hubiera hecho sentir miserable al más asqueroso vagabundo. Pero lo que más recuerdo era la expresión en su rostro.


Entonces con la voz más incómoda de escuchar desde que Tom Waits, Bob Dylan, Popeye y Fran Drescher tuvieron un hijo, comenzó a hablar lenta y rasposamente:

“Tú… tú, pedazo de porquería…”

“Hazme??!!!”

“Tú me arruinaste la vida, desgraciado malnacido!”

“Hazme el chingado favor?? HEY! CÓMO HAS ESTADO AMIGO!

“Qué cómo ha estado? Sólo míralo! Mira el horrible ser en el que se ha convertido por tu culpa! Lo abandonaste y sólo pudiste hacerle una carta horrible, aunque acertada, para despedirte. A eso le llamas amistad?” dijo ominosamente el cantinero.

“Whoa! Tranquilo.  En primer lugar escribí esa carta hace como medio año, ya ni siquiera la recordaba. En segundo lugar me puedes dar unos pistaches? Me gusta botanear cuando tomo”

“Deja de fingir bastardo”, gruñó Hazme mientras luchaba por poner su vagabundo cuerpo en pie “Eres un pinche ardido, estás ardido porque soy una persona exitosa y tú no eres nadie!”, dijo Hazme antes de caerse y azotar contra una roca, perdiendo la consciencia.

“Hey hey hey, un momento. Estos no son pistaches, son cacahuates, qué diablos sucede aquí, eh? Dije pistaches. Disculpa, ahora sí dime Hazme, cómo te ha ido?”

Tras varios minutos de silencio, el cantinero decidió responderme ante la incapacidad de Hazme de dejar de estar inconsciente.

“Acaso no lo ves? Hazme se encontraba en un momento difícil y tú lo abandonaste. Tu amigo, aquel que tantas veces te hizo reír, abandonado a su suerte. Qué te pudo llevar a cometer un acto tan egoísta? Míralo, abatido, destrozado, aferrándose falsamente a cosas que no le pertenecen, a cosas que no son ciertas, mientras tú disfrutas de buena salud, una figura envidiable, sangre de tigre en las venas...”

“Sí… veo lo que quieres decir… pero… un momento, Hazme ya tenía problemas desde antes, precisamente por eso le dejé de hablar. Cómo chingados es todo esto mi culpa??”

“Uuuh… yo qué sé, yo nadamás vi cómo se pusieron punk los comentaristas de Hazme y supuse que le habías hecho algo feo… además admítelo, eres un ardido, de seguro no te publicaron un post o no ganó tu Acción Bicentenario”

“Ya tiene un año que escribí eso, era sólo un puto artículo de humor!!”

“Ves? Se te nota la llamarada en la cola a leguas. Digo… estás escribiendo otra vez sobre Hazme…”

Entonces procedí a patear salvajemente a Hazme por haberme mandado a su horda de orcos sin darles toda la información pertinente sobre el asunto y me marché hacia la iglesia-lupanar deseoso de encontrar alguna monja sexy.

Tercera Parte: La triste canción Western de Mono Atropellado Western.

Entré al confesionario para liberar mi consciencia antes de buscar a las monjas sexies. En realidad no soy católico pero qué carajos, a poco no está de webos que una situación ocurra en un confesionario de una parroquia webuda? Pero me distraigo. Esto fue lo que pasó.

 “Perdóneme Padre, pues acabo de romperle el culo a patadas a un viejo amigo.”

“Lo sé hijo, el Señor lo ve todo… además estaba ahí cuando lo hiciste, recuerdas?”


“Ay carajo, tú otra vez? Sabes? Pensaba ir al fornicadero después de confesarme pero temo que también te aparezcas allá…”

“Aguántate. Tú trajiste esto sobre ti mismo. De hecho, aquí también hay un viejo amigo que desea saludarte. Talvez recuerdes a tu amigo Mono. Ahora se hace llamar Mono Atropellado”

Debido a la naturaleza gráfica del contenido se ha utilizado
una dramatización. Gracias por ser tan gay espectador.

“AAAAH! Qué chingados es eso?!!”

“Ya lo olvidaste, maldito cerdo? Soy tu mono, Mono” dijo Mono, mi mono (soy extremadamente creativo con los nombres) “Esto es tu culpa”

“Ah sí? Explícate”

“Tú me echaste a la calle. Un día simplemente me aventaste por la ventana, vagué sin rumbo durante días y finalmente sucedió lo que debía suceder, un camión de 18 llantas me pasó por encima.

Dramatización. En serio, no ha pensado en dejar de ser tan marica?

‘Dijiste que me amabas, acaso no me amabas?”, replicó con dolor Mono.

“Sí, por supuesto que te amaba… pero… ya sabes… empezaste a descuidarte y te pusiste gordo… dejaste de llevarme ratones muertos los fines de semana y de sacarme los piojos por las noches. En realidad es más culpa tuya que mía.”

“Eso no tiene sentido”

“Por supuesto que no lo tiene, pero mi exnovia siempre decía eso y no tenía forma de rezongarlo. Es así como un hechizo o algo, no tienes forma de ganar contra eso así que me temo que tendrás que aceptarlo. Lo siento Mono, de verdad. Estas cosas pasan”

“Porque estás jodidamente orate! Tampoco recuerdas a Gato?"


“Le pasaste encima con el coche y luego te bajaste a darle pisotones!”

“Estaba en llamas recuerdas? Intentaba apagarlo!”

“TÚ LE PRENDISTE FUEGO EN PRIMER LUGAR!!”

“Pero al menos hice algo al respecto, no? Incluso le di santa sepultura  e hicimos las paces una vez que llegó al cielo de los gatos o algo”

“Regalaste su puto cadáver, imbécil!!”


“Oh… claro. Bueno, qué se le va a hacer”

Entonces le eché una sabanita encima a Mono Atropellado y le di un zapatazo en la cabeza.

Cuarta Parte: Salida Western del pueblo Western (O como me venció un derrame cerebral y ya no supe qué hacer aqui).

Tras pasar varias horas viendo a gente de mi pasado viviendo miserablemente luego de haberme conocido (y de quienes les iba a contar pero tengo un ligero caso de retraso mental), decidí que era hora de partir de ese extraño lugar. Mientras me dirigía hacia la salida sobre Jacinto Segundo comencé a darme cuenta de que mi depresión había desaparecido. El ver a esos pobres diablos viviendo como gusanos de cierta forma me animó y me recordó que soy un chingón!

En mi mente sólo quedaba una duda y no permitiría que se quedara así.

“Oye amigo, no lo entiendo. Cómo carajos hiciste… todo lo que hiciste??”

Me sentí estúpido luego de hacer la pregunta, pues la respuesta era tan simple como obvia:

“Soy Cheech Marin, hijo de puta.
Puedo ser y hacer todo lo que yo quiera!”

Quinta Parte: Lo que dijo Hunter S. Thompson y por qué estaba en lo correcto.

Hunter S. Thompson dijo alguna vez: “Por cada momento de triunfo, por cada instancia de belleza, muchas almas deben ser pisoteadas.” No fue sino hasta hace unos días que lo comprendí.

Aquél pasado que creía haber dejado atrás volvió para enseñarme cosas realmente valiosas, por ejemplo aprendí que puedo ser una persona horrible todo el tiempo que quiera y el destino no me va a castigar. Por el contrario, al parecer Jesús es mi amigo y a veces disfruta castigando a aquellos que me hacen sufrir a mí, cosa totalmente cabrona.

Hey, recuerdas cuando dijiste que no querías andar conmigo?
Haha! Gracias Jesús, mi amigo!

Gracias a estas experiencias en ese misterioso pueblo, pude superar la depresión que me aquejó durante varios días y continué mi camino hacia el festival demente con montones de drogas, alcohol y sexo, y sexo con alcohol demente y drogas con sexo y dementes con sexidrogas y sexohol con alcogas y demensexoholgas y así hasta que tu cerebro se funde en una masa horrible que le grita en la cara a Dios ‘KHAAAAAAAAAAN!!!!!’, ya no con la intención de superar un obstáculo autoinfringido, sino seguro de mí mismo, libre de dudas y sapiente de que sólo tengo que ser un cabrón para salir adelante. Eso y escuchar esta rolísima de Tom Waits diario!


 
Tuve un terrible y largo periodo de tiempo tratando de escribir esto, si les gusta agréguenme a Facebook o a Twitter, o visiten la pagina de EEyC en Facebook y denle al botón Me Gusta. Y si no les gustó, háblenlo con Jesús, él sabrá qué hacer.

4 comentarios:

  1. algunos necesitamos mas canciones como esas
    y creo que eso de escribir te va muy bien...definitivamente es lo tuyo.

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  2. Haha Gracias, que bueno que con todo y los problemas que tuve para concluirlo te haya gustado.

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  3. La segunda parte me recordó a este video:

    http://www.youtube.com/watch?v=QoLR8fK3_RE

    PD: Ya me siento realizado porque el explorer si me deja comentar!

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  4. bueno k si se nota un poco la falta de inspiracion o no se que ke te dio nuu ma tu tienes un bueno de "me gusto" en todas tus entradas y ahora solo hay 4(las ke yo veo) son muyy poquitas creo esas son exclusivas de odraude

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