26 abr. 2011

Traumas causados por las vacaciones y cómo obligarlos a leerlos.


Sí, otra vez escribo sobre traumas y creo que ahora pertenezco a ese selecto grupo de seres vivos que tanto les causa problemas psicológicos el estar en casa encerrado y durmiendo, como el salir únicamente durante ocho horas diarias a dormir a otro sitio y a saciar mis necesidades alimentarias, satisfacer a mis órganos sexuales y defecar a mis anchas en los exteriores…

…sí, soy un oso ¡Y qué pedo!

Y sí, estoy cagando en medio del bosque.

¡Admirad mi caca!


Y en este punto se me hace casi inexplicable que existan tipos que vivan de estudiar y analizar cacas de oso…pero bueno, para todo hay en esta vida y lo digo porque habemos quienes ni siquiera vivimos de eso y nos la pasamos buscando imágenes de cacas de oso en San Google. Lo cual me hace pensar que quizás hay una línea muy delgada entre simplemente observar cacas de oso por mera ociosidad y el ya rango superior de vivir de ello.

¡Soy todo un ganador!

Pero volvamos al punto inicial de este artículo, que en realidad no había tal, pero lo que quería enfatizar con toda esta metáfora del oso es que estaba... ¿Uhmm? Ps bueno, creo que la metáfora fue bastante aclaratoria en ese aspecto.

Y lo único que se me ocurrió para terminar con el tedio fue largarme, olvidar todo y quemar todos los papeles que significaran compromisos pendientes; así que aproveché el último fin de semana para hacerlo y pasarme por las armas a todo EEyC, de manera que lo primero que hice el viernes fue mandar al diablo a Karina, Ater y al individuo a quien en numerosas ocasiones me he referido y que la hace a veces de editor-observador en este “desmadre des-organizado”. 

Lo segundo que hice fue tirar la manzana podrida y los volantes de “Bronceados Jesús”… 

¡Bronceados Jesús! (Comercial  e idea en pre-pre-preproducción)

…guardé las maracas en el portafolios, me puse el sombrero de paja debajo del brazo y oculté mi camisa hawaiana por debajo de mi traje de oficina; justamente cuando estaba a punto de entrar al ascensor hueco que tenemos (sí, porque nomás da la finta ya que uno tiene que bajarse acá de Rambo por en medio del cable del elevador que alguna vez hubo ahí) cuando me interrumpió el editor y dijo:

-¡Ehhhh…Odraude! Ya llegó el reporte mensual de EEyC y todo indica que hemos tenido un leve descenso ocasionado por alguna conspiración elaborada por el Chilakil o por la crisis presupuestal que invade a nuestro país y que obliga a nuestros trabajadores a robar, a nuestras mujeres a prostituirse…aunque igual las prostituimos por el puro gusto de hacerlo. 

No acababa de decir eso cuando pasó Karina por el lugar  donde estábamos y el jefe solo le hizo un gesto bonachón con la cabeza y le guiñó el ojo. Después continuó hablando:

-Ahora entenderás la reciente contratación de Karina y la solicitud de nuevas colaboradoras, so pretexto de aumentar la diversidad y atender al público femenino; pero como te decía, es esta misma crisis la que obliga a nuestros niños a drogarse nomás de la tristeza y mientras nuestra sociedad se va al diablo, los gobernantes se la pasan discutiendo sobre alianzas electorales, elecciones, “si es 03 renueva”, sedes del Senado y BLA, BLA, BLA….

Ok, eso ya fue producto del hastío. El chiste es que terminé de bajar los 45 pisos de nuestro edificio con el editor caminando a mi lado y continuando su sermón (y a menos que sean John McClane, que no creo, no entenderán lo complicado que es bajar por un cable de elevador mientras mantienes una conversación o haces cualquier cosa coherente) así que me limité a asentir repetidamente para denotar atención.

-Pero jefe…

-… ¡Calla! Que no he terminado…

“Ya ni pedo”, me dije para mis adentros.

-Me turba que nadie en este trinche sitio entienda lo que quiero lograr, yo quiero cambiar nuestra realidad mexicana y hacer a la gente reflexionar sobre lo que está haciendo para mejorar el país y ustedes, escoria de la sociedad, se concentran en hacer justamente lo contrario, el cabrón de Ater se la pasa escribiendo en contra de la iglesia y burlándose de nuestra sacrosanta religión  ¡Salve Ave María! –dijo al momento que besaba el crucifijo que cuelga de su chamarra verde y de sus audífonos negros y se persignaba con gesto desesperado- Y la tal Karina, que yo esperaba fuera el inicio de la reivindicación de este lugar, se la pasa escribiendo cochinadas e incitando a los jóvenes a entregarse a una vida de libertinaje y descontrol.

-Pero…

-¡Que te calles, no he terminado! Y lo peor de la situación actual y del “valemadrismo” que en este maldito lugar existe, es que a nadie le importa el hecho de que exista gente en las Lomas que se la pasa en sus albercas y desperdiciando agua indiscriminadamente, mientras que la gente que vive en Iztapalapa o cerca del sistema Cutzamala ¡No tiene ni una sola pinche puta gota de agua para bañarse o tomar! Perdóname señor por mis palabras pecaminosas –se persignó de nuevo y volvió a esconder el crucifijo en su chamarra verde-  ¿O que opinas al respecto Odraude?

-Lo siento jefe, no estaba poniendo mucha atención.

-¡Ah ósea…todavía te burlas de la situación, cabrón! ¡Pinche inconsciente de mierda, lárgate de este lugar antes de que suelte a los perros…te doy tres cabrón!! ... ¡¡Una!! … ¡¡Dos!!

-Pero si ni perros tenemos jefe, con pedos nos mantenemos nosotros.

(Eso de los pedos que nos mantienen es mera figuración)

Y como lo que originalmente quería era largarme pues me dí la vuelta saltando por entre los charcos de agua mientras me quitaba el traje y dejaba al descubierto la camisa azul con vivos verdes, amarillos y rojos luciendo esplendorosos en mí y me fui a la chingada, con la imagen del triunfo en mi semblante:


Y para complementar la descripción de mi estado de ánimo, añádase la siguiente canción:


Ahora el problema fundamental era: ¿A dónde largarme? Quizás a turistear a algún pueblo colonial y hacer alarde de todo el conocimiento que Wikipedia me ha dado en los últimos meses; quizás a alguna zona de montaña armado solamente con mi cuchillo y una mochila al más puro estilo de Bear Grylls y pasarme el día destilando el agua que extraería de mi orina, o, cuando necesite comer, ir y meterme de huevos a un panal de abeja hasta que saqué todas y cada una de las pinches colmenas mientras saboreo a la mismísima abeja reina dentro de mis dientes… ¡Terminando el día con un sabroso filete!


Pero no, al final de cuentas me decidí por largarme a la playa y todo iba bien hasta que no sé en que punto del viaje me morí.

FIN

Para cualquier comentario adicional, alabanza, standing ovation, propuesta indecorosa, queja, sugerencia, mentada de madre, amenaza de muerte, pacto de sangre... me encuentran aquí y aquí.


No, digo que por un momento sentí que estaba muerto (pues cuando regrese a la realidad y se terminó el efecto de “Cuban Pete” me dí cuenta de que seguía respirando) por dos razones fundamentales:

1-La música norteña que ponen en las estaciones de provincia, en este caso, en lo que vendría siendo Puebla y Veracruz; y si no creen que esa música tiene la capacidad de derretirle lenta y dolorosamente el cerebro a las personas, les dejo la canción que quizás me mató, píquenle aquí (bajo su propio riesgo)…les atraso el link hasta acá para que reconsideren si en verdad quieren verlo.

¿Seguros? …Bueno, ps para los pinches guerreros que si lo quieran y lo puedan ver, aquí está.

Si lograron sobrevivir, deben de ser una especie de vikingos hijos de la chingada bebedores de cerveza en tarro y adoradores de Loki, que además cuentan con genes de Chuck Norris, Mr. T, Charlie Sheen y Hulk Hogan corriendo por sus venas, eso si son hombres, porque si son mujeres…la combinación de todos esos factores solo da un resultado posible:


No se preocupen las que hayan sobrevivido, hay todavía partes de Europa en donde se considera…uhmm…no, ya no las hay, pero pueden echarle la culpa al Internet; además de que pueden arreglarse un poco y ascender al siguiente nivel de feminidad que es Ana Guevara.

2-La otra razón por la que llegué a pensarme muerto fue la más convincente en su momento y créanme que todos pensarían que se los ha cargado el payaso de verse en mi posición y es que de un momento para otro me vi rodeado de unas pinches viejas que simplemente acabaron con las reservas de saliva que tenía en mi boca y que para ejemplificarlo solo diré que era como estar rodeado por Rosario Dawson o Rihanna, pero por decenas cada una.

Bueno, estoy exagerando porque no estaban “tan, tan” sabrosas, de haber sido así yo creo que me habría quedado allá o me hubiera pegado un tiro al volver; además de que uso el ejemplo para promover una imagen no racista de mí. Porque yo no soy racista, lo he dicho hasta el cansancio, yo amo y respeto a los negros…

…tengo uno para cada día de la semana.

Pero ustedes dirán ¿De qué traumas está hablando si todo le iba de poca madre? Y precisamente ese es el inicio del trauma, de que todo iba muy chingón hasta que apareció el problema que arruinó todo, o que al menos no me dejó satisfacer las necesidades básicas que como todo buen primate tengo y que me hizo reprimir mi grito de gorila encabronado.

Lo que pasó fue que sentí todo el peso y la hostilidad que en esos lares de costa se le tiene a los capitalinos, o chilangos, como quieran llamarle; porque a pesar de que me considero un habilidoso y superchingonazo maestro en el arte de hacerme bolita y tirarme al piso cuando alguien más me ataca, no creo que mis habilidades defensivas fueran suficientes para sopesar las como 30 miradas de cabrones morenos tirándole a negros que casi me rompían el hocico nomás porque cuando pasaba una mujer como las antes referidas, yo decía:


Por lo que me retiré al rinconcito meado y a la caja de cartón que me servía de hospedaje y me la pasé ahí sentado, con las manos cruzadas por sobre las rodillas y moviéndome de adelante hacía atrás mientras me mordía las uñas y pensaba en como sobrevivir en semejante situación. Y es que, qué culpa tiene uno de que en algún momento de la historia, vayan ustedes a saber cual, el sistema centralista se haya pasado por los huevos al federalista y haya utilizado tan solo el nombre de este último para que se vea chingón en la constitución…pero bueno, de que chingados nos quejamos si todos los pinches lugares tienen esos problemas, pregúntenle a los españoles como les va con los vascos o con los de la ETA, la OTA ¡Y qué se yo! O pregúntenle a los canadienses como les va con los quebequianos…quebequenses…con esos weyes, pero bueno, con esta última duda no los dejo, píquenle aquí.

Lo que siguió a eso fue el despertarme con la sensación de que soy un perdedor total y sin remedio, lo cual sucede todos los días pero ese día tenía el añadido ser despertarme como perdedor sin remedio en la playa y todo pegajoso por el maldito calor. Después de eso pasé las siguientes cuatro o cinco horas borrando los pocos rastros de trasero que poseo mediante la tortura de manejar a vuelta de rueda en la carretera, tan solo para llegar y descubrir que el tedio habitual no solo seguía ahí, sino que se había intensificado durante mi ausencia, como si alguien tipo R. Lee Ermey te dijera: “¿Quieres una maldita fiesta de bienvenida, imbécil? … ¡Vuelve al trabajo, gusano de mierda!”

Para que lo imaginen mejor...idiotas.

-Después vino la reunión con el equipo de EEyC y dos horas de sermones religiosos otra vez, de lo que resultó el hecho de que tengo que dejar de hacer dos cosas que al parecer “sin querer” (ha ha) fue lo único que hice el día de hoy. Y eso completa todo lo que atormenta a mí de por sí ya bastante paranoica mente…

…o ¿Usted que opina doctor?

-Mmmm….yo creo que deberías dejar de masturbarte.

-Ahhhh pero ¿Por quéeeee?

-¡Psss porque te estoy revisando, cabrón!


¡AHORA SÍ…FIN!


Para cualquier comentario adicional, alabanza, standing ovation, propuesta indecorosa, queja, sugerencia, mentada de madre, amenaza de muerte, pacto de sangre... me encuentran aquí y aquí.

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2 comentarios:

  1. JAJAJJAJA

    Literalmente te la jalaste con tu articulo y delante de Freud!!! jajaja

    Buenísimo el artículo!!!

    Anya

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  2. Jajaja, Lalito!! No sabes, me tienes riendo a màs no poder!! Jajaja, eres genial!! Si pretendìas mostrar tu aburrimiento y un panorama depresivo por las vacaciones, lograste todo lo contrario, tus anécdotas son divertidísimas!! Y tus imágenes describen a la perfección tus Laloaventuras!!

    P.D. Para tu información, te diré que mientras empezaba a leerte (en mi ipod), comia una deliciosa ensalada, misma que tuve que hacer a un lado al ver las imágenes de tu introducciòn... Puedes imaginar lo que sentí? Què horror!! Sólo por eso, ahora no te mandaré saludos, hum!!

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