21 de jun. de 2011

Ignacio Ramírez “El Nigromante”.



Damas y caballeros que son lectores fieles de Entre Espíritus y Cerdos…

¡Chinguen a su madre!

No se la crean, la mentada de madre solo es una herramienta que usaré para comparar su reacción (que imagino fue un: ¡Pues vas y chingas a tu madre también Odraude!) con la reacción que los miembros de la Academia de Letrán tuvieron al escuchar las siguientes líneas:

“No hay Dios…los seres de la naturaleza se sostienen por sí mismos”.


Imagino que la reacción de los intelectuales miembros de la ya mencionada Academia de Letrán fue similar a la de ustedes, o inclusive peor, pues el afirmar la inexistencia de Dios en una sociedad en la que la religión regía muchos de los aspectos de la vida cotidiana debió haber sido casi como ponerte un revolver en la boca y esperar que cualquier pendejo jalara del gatillo cuando te viera por la calle.

Afortunadamente hubo generación de cabrones (y digo “cabrones” en el mejor de los sentidos) que agarraron por las pelotas a los estándares de la época y forjaron un periodo en nuestra historia que se conocería como La Reforma…uno de ellos fue Ignacio Ramírez Calzada, mejor conocido por su seudónimo periodístico: El Nigromante.


Ya nomás con el puro seudónimo podemos advertir no solo de cómo iba su ideología sino también de que se trata de verdadero chingón, díganme si no:

Nigromante = El que adivina el futuro evocando a los muertos.

Que diferencia de que vean pasar por la calle y te digan  (léase con acento tepichin): “¡Ese…mi Nigromante…tu ru ru!” a que te digan “¡Ese…Chicarcaasss!” o “¡Ese…pinche Odrauudeee…la porra te saluda!”

[Paréntesis]

Antes de continuar tengo que hacer un par de aclaraciones: la primera es que, suponiendo que son fieles lectores de EEyC, creo que estaban esperando una continuación de mi artículo sobre videojuegos, pero esta es una de esas ocasiones en las que “El Santoral de Ídolos de Odraude” se impone a todas las demás cosas en el mundo conocido… ¡Y se joden! 

La segunda, que se deriva de la primera, es que mañana (22 de junio) es un aniversario más del natalicio de Ramírez y me siento con el deber moral de hacer un artículo sobre él.

Una vez dicho esto, hago otra suposición al decir que es muy probable que no tengan ni idea de quien es Ramírez.

-Si su respuesta fue: “No tengo ni puta idea”, entonces congratúlense que para eso mismo estamos aquí.



-Si su respuesta fue: “Ya lo conocía y me la pelan todos”, congratúlense también porque es muy probable que en efecto se las pelen todos puesto que el estar familiarizados con personajes de esta categoría me dice que son unos chingones.


Regresando con Ramírez y ubicándonos en 1837, año en el da el ya mencionado discurso para ingresar a la Academia de Letrán, que era el más selecto círculo de intelectuales de la época (algo como EEyC hoy día) en la capital mexicana y cuyos requisitos de ingreso eran bastante altos; tal como dijera Guillermo Prieto (otro Don Chingón, por cierto):

“El que aspirase a socio presentara una composición en prosa o en verso y que hecha la aprobación de la candidatura fuera lo bastante para la admisión”.

A partir del ya mencionado discurso, del que pueden consultar una reseña aquí, y de que firmase como “Nigromante” a sus colaboraciones periodísticas en Don Simplicio. Ignacio Ramírez empezó a ganarse la fama de ateo, hereje, apóstata y alma condenada a los cinco infiernos que lo llevaría (después de las Leyes de Reforma) a que una orden directa del Vaticano excomulgara a Ramírez, sus hijos y los hijos de sus hijos…situación que solamente se repetiría un siglo más tarde, cuando en 1997, el Papa en turno ordenase la excomunión de  Al Pacino por hereje y apóstata ruin, basándose en la siguientes declaraciones del actor:


Cabe mencionar que cuando recibió su aviso de excomunión, Ramírez se desempeñaba en lo que hoy sería el titular de una secretaría y simplemente dijo algo así como: “Enviar al Ministerio del Interior y archívese donde no estorbe”… ¡Esos son tanates, díganme si no! Además, pongámonos del otro lado y pensemos en que era imposible no excomulgar a alguien que escribe un poema llamado “Carta al diablo” y que diche achí:

Señor don Satán.

Su casa, etc…

Dueño mío:



En ese infierno

¿cómo su merced lo pasa?

temo morirme de frío

este invierno.



|…|



Así es que, sin desatino

que la virtud es infierno,

tu hija o diablo.



O muy necio, Lucifer,

o bien del género humano

sois amigo.


Y ya le paro ahí porque me demandan y no tenemos ni en que caernos muertos…además de que el poema no trata sobre eso, nomás puse las líneas como truco publicitario para ganarme a todos los fanáticos del merol.


Las palabras faltan cuando se quiere referir a la obra de Ramírez, y es que muchas veces oímos el termino “todólogo” para todos aquellos que presumen de que se la rifan en cualquier actividad humana pero pocas veces ese termino se aplica real y merecidamente; bueno pues en el caso de Ignacio Ramírez quedaría perfecto y para ejemplificarlo me remito a la contraportada de su antología general:

Ignacio Ramírez (1818-1879), el Nigromante, fue un ciudadano distinguido de la República de las Letras mexicanas: poeta, dramaturgo, ensayista, autor costumbrista, además de abogado, político, parlamentario, polemista, periodista, maestro, conferencista, académico, observador del espíritu científico (y eso si se me hace medio vago), naturalista, geógrafo, historiador, filólogo e indagador de las antigüedades mexicanas.

Además de que fue maestro, nada más y nada menos que de personajes tan ilustres como Ignacio Manuel Altamirano; y si pensaban que solo le faltaban las profesiones de taquero y pintor, pues déjenme desilusionarlos con lo de pintor (lo de taquero todavía no se sabe pero ya se investiga) pues también tenía una capacidad para el dibujo y la pintura que te cagabas:

Ignacio Ramírez, autorretrato.

Además de todo esto, recordemos que vivió en una época en la que el lunes iniciaba una intervención extranjera, el martes una guerra civil entre liberales y conservadores, el miércoles tenías que blandirte en duelo porque tu sopa tenía un cabello, el jueves te daba diarrea (considerando que sin Pepto Bismol estaba bastante cabrona la cosa), y de viernes a domingo tenías que ir a controlar a los bandidos en la Tierra Caliente…de modo que era una época en la que tenías que agarrarte las pelotas y salir a reventar madres en caso de ser necesario; de ahí que no sea casual que políticos o escritores de aquel tiempo fueran excelentes militares.

A este momento quizás se estén preguntando ¿Cómo es que no sabía nada del Nigromante? O ¿Por qué no venía en mi libro de Español Lecturas?

Pues bien el olvido de la figura de Ramírez se debe a que él, liberal puro, quedó eclipsado por el personaje del que todos en México parecen querer un hijo (no, no es el Chicharito Hernández), me refiero a Benito Juárez. Con quien Ramírez trabajó y colaboró durante años, pasando por la constitución de 1857 y todos los pedotes que esta trajo con la iglesia, la Guerra de Reforma, la Intervención Francesa y todo eso (más información en Wikipedia). Pero la cosa no terminó muy bien entre Juárez y Ramírez, pues pasaron de jugar a las canicas juntos e irse a echar unos pulcazos a El Nivel a mentarse la madre vía prensa. 

Corriendo el riesgo de que me demanden por derechos de autor (pues al fin y al cabo Ater paga todo) pongo el siguiente párrafo de Ramírez respecto a Juárez (quien ya se había reelegido en varias ocasiones para entonces):


“A un hombre que ya probó el poder le resulta difícil llevar luego unas costumbres sencillas y decorosas |…| El poder es una enfermedad catastrófica que se nutre del aplauso nutrido y la lisonja.”


Vayan ustedes a saber, pero quizás por declaraciones así es que se le ha dejado de lado en la historia oficial, más aún si tomamos en cuenta de que en México llevarle la contra a Benito Juárez es como no reírte de un chiste en una conferencia de payasos…

…You just don’t do it!

Y como todo hombre de importancia, Ignacio Ramírez tenía algunos enemigos cuyos deseos consistían básicamente en verlo 15 metros bajo tierra (de menos), por lo que, como todo hombre de importancia, se organizó un complot para darle matarile a él y a otros liberales que se denominó “Nuevo amanecer”, hagamos un pequeño análisis:

-Con Hitler fue la Operación Valkiria (que por cierto no he visto la película… ¿Está chida?).



-Con Porfirio Díaz fue el tipo ese del cuchillo (que tampoco he visto la película, si hay, pero la verdad no creo que esté chida).



-Con Juan Pablo II fue el terrorista aquel (de este no hay película y esperemos que siga así).



-Con Abraham Lincoln fue John Wilkes Booth (y me sorprende que no haya película… ¿O si?).



-Y claro, no olvidemos el atentado al Alcalde McQueso:


Pues bien, el atentado en contra de El Nigromante fue más o menos así:

-Ingredientes: Un grupo de conservadores y autoridades religiosas (véase de la talla de Norberto Rivera hoy día) + El Nigromante + una señora de limpieza doméstica (véase Consuela de Family Guy) + dos niños + un inesperado funcionario de apellido Cardoso que llega a interrumpir + un gato.

Se fragua el plan denominado “Nuevo amanecer” en el que Consuela (la llamaremos así) entra como ayudante doméstica a la casa del Nigromante con la encomienda de ponerle veneno a la sopa y dársela de cenar…un día, el Nigromante regresa temprano a casa y Consuela le dice que le dejo una sopita de habas en chile pasilla sobre su escritorio, por lo que nuestro personaje se dirige a su estudio dispuesto a empacharse la cena…fue en ese momento donde el tipo apellidado Cardoso entra hecho la chingada con unos documentos que necesitaban la revisión inmediata del Nigromante, quien deja la sopa en su lugar y se va a discutir los bienes con Cardoso…en medio de todo esto tenemos a los hijos del Nigromante quienes había adoptado un gato feo y apestoso como mascota (es que soy alérgico a los gatos y por eso digo que son feos y apestosos)…y el gato aprovechó que nadie lo veía para embutirse la sopa del escritorio, posteriormente empezó a sacar espuma de la boca y a tener ataques epilépticoshasta morir. Cuando fueron a buscar a Consuela, está ya se había escapado pero en su apuro olvidó el frasco con el veneno y la carta en la que se le daban las instrucciones para el acto.

Esta calle se nombró así en honor de aquel heroico (e ingenuo) gato.

Para terminar, me queda decir que Ignacio Ramírez murió el 15 de junio de 1879 y hoy se encuentra enterrado en la Rotonda de las Personas Ilustres (donde podrán encontrar a un servidor mañana en caso de que quieran madrearme) y que se dice que cualquier periodista que desee tener suerte en su carrera debe dejarle una moneda de oro (o de a $10, que igual es doradita) en su estatua en el Paseo de la Reforma…aunque muy probablemente si dejan una moneda por aquella zona (por ahí de metro Hidalgo), sea un teporocho y no ustedes el que tenga mucha suerte.

Pero vamos, harán feliz a otros y eso es lo que cuenta.

Nota: si alguien se molesta por el tono chusco que adopté en este artículo, solo le digo que este no es precisamente el sitio para buscar seriedad y que el hecho de que le de este tratamiento a un personaje de la talla de Ignacio Ramírez no es demeritarlo ni hacer una gracia de él, sino todo lo contrario, es un homenaje muy a mi manera y al estilo del sitio.

Ahora queridos lectores, si quieren ustedes saber más de lo que Santa Wikipedia ofrece, les paso este video de una entrevista con su tataranieto, autor del libro: Ignacio Ramírez “El Nigromante”, memorias prohibidas. Muy recomendable por cierto; también les dejo de tarea esta antología sobre Ramírez…y ya si están tan traumados como un servidor, busquen las obras teatrales de Ramírez que vaya que valen la pena.

¡Vida larga y próspera!

Para cualquier comentario adicional, alabanza, standing ovation, propuesta indecorosa, queja, sugerencia, mentada de madre, amenaza de muerte, pacto de sangre... me encuentran aquí y aquí.



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14 comentarios:

  1. Primero pintura y ahora literatura-historia. Ya nos andamos poniendo bien culturales... se me hace que sí le vamos a hacer caso a la recomendación del Sr. X y en vez de tirarle a los de hazme le vamos a mentar su madre a los de letraslibres.com para atraer visitas de un público culto hahahahaha

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  2. I really liked it Oudraude you have a gift son :)

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  3. Tu nivel cultural no está a discusión, si a eso le agregas tu gran talento para escribir y lo ingenioso que eres, el resultado es un artículo como este...

    Excelente!!

    Saludos Lalito!

    P.D. Ya lo había leìdo y calificado, sólo me faltaba comentarte.

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  4. Haha... me acabo de dar cuenta de que Nigromante suena así como a "Que ama a los negros"

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  5. shiales ya hasta el Eruviel lo utilizo en su campaña...
    A.G.

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  6. Estimados Carlos y EEC, su artículo del Nigromante esta sensacional y muy ameno para nuestra generación, estén atentos porque en octubre de 2011 saldrá la segunda parte del libro biográfico de Ramírez intitulado La Nueva República, con el que ya declararon a su bisnieto enemigo público #1 del poder corrupto en méxico. atte. Familia Ramírez Alfaro.

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  7. Es bueno saber que el artículo ha gustado, principalmente a la familia Ramírez, gracias por el comentario. Y claro que estaré pendiente del libro en cuanto salga.

    Un saludo.

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  8. ... pues ya salió el libro y lo acabo de leer. No sé sí la intención del autor era ensalzar a Ignacio Ramírez o a su familia o interesarnos en este ilustre mexicano al que sólo conocía por que así se llamaba la escuela primaria donde estudié; y por que así se llama una colonia vecina... total que el libro me atrapó y no lo pude soltar. Así que si la intención era despertar el interés en este personaje, cuya obra es practicamente desconocida en México pero el nombre no; el librito lo logra. Aquí me tiene ahora buscando más información sobre esta lumbrera del pensamiento liberal mexicano; no he encontrado nada interesante más que este "blog" así que tendré que comprar las obras completas de Ignacio Ramírez. Eso sí, el último capitulo titulado "las voces del más allá" es el "prietito en el arroz"... al autor le ganó el chismorreo aristocrático... que lástima que no se supo detener a tiempo. Eso sí, al final se agradece al autor la presentación de este ilustre mexicano.

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    1. De acuerdo contigo, no se difunde mucho la obra de Ramírez, quiero pensar que por motivos de la historia oficial puesto que su vida terminó más apegada al porfirismo que al juarismo, y claro, por la Iglesia. Pero bueno, eso es en general con todos los hombres y mujeres de la Reforma (Prieto, Ocampo, Iglesias, Payno, Altamirano, Zarco...etc.) algo que siempre me ha molestado es que se piense solamente en Juárez cuando se refieren a la Gran Década Nacional.


      Te recomiendo la colección "Viajes al Siglo XIX", editada por la UNAM, el FCE y la Fundación para las Letras Mexicanas. Tienen 10 tomos en los que analizan a personajes del Siglo XIX; el tomo de Ramírez se llama "La palabra de la Reforma en la república de las letras". Te dejo un link: http://www.eluniversal.com.mx/cultura/63903.html

      Y claro, las obras completas compiladas por Boris Rosen; el libro de David R. Maciel: "IR, ideologo del liberalismo social en México". Igual si tienes acceso a la biblioteca digital de la UNAM, vienen varios textos del propio Ramírez referentes a la educación pública...pero bueno, mejor aquí le paro.

      Gracias por tu comentario y espero nos sigas visitando.

      PD: ¡Que gusto encontrar a gente inteligente por estos rumbos! Cada vez encontramos más motivos para volver a escribir jeje.

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  9. Me divertí bastante con este artículo, muchas gracias Odraude, hay talento y sobre todo memoria que anda algo escasa en estos tiempos!

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  10. creo que ahora voy a ser yo el que se lleve las mentadas de madre, porque te diré que tu artículo no me convenció del todo, siento que al final no escribiste mas que generalidades del nigromante, talvez no sea tu culpa ya que a dicho personaje no se lo puede abarcar en tan pocas lineas, pero tambien me quedo con la idea de que cuidaste mas tu forma divertida de redactar que el fondo mismo del artículo, aun así es de agradecer tu preocupacion por dar a conocer a un verdadero gran personaje de nuestra historia un funcionario honesto y honrado que nos da la certeza de que no todos los mexicanos llevamos la corrupción en los genes contraviniendo lo que dijera ese otro gran pensador mexicano de apodo tambien místico(creo que fue CSG alias el chupacabras)

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  11. Toda la razón con tu comentario, fue muy difícil escribir de manera chistosa y abarcar al mismo tiempo a un personaje de la talla de Ramírez y eso se vio reflejado en la totalidad del artículo. Igual ahora conozco mucho más del tema, pero como dices, la intención es difundirlo.

    Espero sigas leyendo los otros artículos que tenemos en el archivo...y digo los del archivo porque hemos andado escasos de imaginación a la hora de escribir. Saludos.

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  12. Primero: aunque a destiempo(2014) te felicito por tu artículo,
    Coincido contigo y con los lectores/comentadores en la mayoría de las opiniones, incluso en aquélla de que "hizo falta más..." y la de que "no es fácil abarcar todo..."
    Yo sí supe de El Nigromante desde la primaria y la secundaria (allá por 1970, aún y cuando estuve en una escuela católica) pero sólo generalidades de historia y literatura.
    También me gustó tu manera desenfadada de abordarlo. Tal vez yo lo haría parecido en alguna conversación con mis hermanos y amigos.
    Lo único que me faltó saber (y por eso caí en tu página) es ¿Por qué se llamaba a sí mismo Nigromante? Nunca he encontrado una respuesta satisfactoria. Es más: nunca he encontrado LA respuesta.

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    1. Muchas gracias por el comentario. Te invito a leer mi otro blog: Hoja Volante (igual de abandonado que este :( ) donde igual tengo un artículo sobre Ramírez, esta vez estudiado de manera un poco más seria.

      Igualmente te invito a descargar de la DGB de la UNAM mi tesis de licenciatura, creo que puede ayudarte a profundizar sobre el personaje: "El pensamiento educativo de Ignacio Ramírez, El Nigromante, a través de sus artículos periodísticos"

      [Fin de los comerciales]

      En respuesta a tu pregunta sobre el seudónimo, de acuerdo con diversas fuentes, el seudónimo de Ramírez fue publicado en el primer número del bisemanal Don Simplicio, publicación liberal que mantuvo una férrea discusión con el diario conservador El Tiempo... En este contexto, el seudónimo pudo incluir un tono provocador hacia el partido conservador y la iglesia.
      Ahora bien, Luis de Távira escribió que el pseudónimo responde a la figura antagónica del Quijote, tal vez como una especie de tributo; aunque otra teoría que me fue compartida hace algunos meses (y que me gusta más) es que Ramírez pudo hacer referencia a su visión positiva e ilustrada del conocimiento en favor del progreso valiéndose de los siguientes versos de Quevedo (que aluden a la figura de un Nigromante):

      Retirado en la paz de estos desiertos,
      Con pocos, pero doctos libros juntos,
      Vivo en conversación con los difuntos,
      Y escucho con mis ojos a los muertos.

      Saludos cordiales

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