28 jul. 2011

4 Lecciones que he aprendido al tener un sitio de humor.




Muchas personas me preguntan “Hey Carlos, cómo se te ocurrió iniciar un sitio de Internet de humor?”; la mayoría de esas personas son alucinaciones causadas por un tumor en la cabeza que hace presión en mi cerebro y me hace ver cosas que en realidad no existen. Una vez vi un cono de helado de vainilla con chispas de chocolate y una fina capa de jarabe flotando en medio del parque y sin cuestionarme en lo absoluto el evento corrí hacia él y comencé a lamerlo. Cuando finalmente dejé de alucinar 5 horas después, me di cuenta de que estaba lamiéndole la cola a una ardilla muerta. Y no era una ardilla fresca, por el color verdoso de sus intestinos deduje que llevaba varias semanas muerta.


Las chispas de chocolate en realidad eran gusanos.


Por si se lo preguntaban.


Pero sin importar si son alucinaciones o gente real, a todas las personas les respondo de la misma manera: Hace más de un año estaba tirado en calzones en el piso de mi habitación sepultado debajo de una montaña de envolturas de dulces, bolsas de Cheetos, latas de Dr. Pepper, cascaras de banana y uno que otro animalito del bosque muerto cuando me levanté bruscamente y dije “Ay wey, creo que me dio diarrea…”.


Mmmmmh… chocolate derretido…

Cuando regresé del baño a mi pocilga, comencé a pensar “Hey… por qué no hago un sitio web de humor y me hago millonario?” Y así sucedió. En ese entonces era un joven ingenuo que no creía en hadas porque eso estaría muy maricón y aunque estoy seguro de mi heterosexualidad, no me gusta que la gente se forme ideas erróneas al respecto, pero ciertamente creía en la grandeza del mundo y en la posibilidad de tener éxito de la noche a la mañana. Básicamente era como esos tarados que quieren ser actores y lo primero que se les ocurre es mudarse a Hollywood creyendo que, apenas poner el primer pié en L.A., tendrán la oportunidad de ser las próximas estrellas galardonadas por la Academia; sólo que en vez de Hollywood, me fui al Internet.


Tras un año de escribir estupideces sin parar he aprendido varias lecciones. Por ejemplo:

#4. Tener un sitio en Internet no es fácil.

Tener un sitio en Internet es bastante fácil. Hay cientos de opciones y todas son muy accesibles. Pero realmente tener un sitio no es nada fácil. Cuando apenas comenzaba, dije “Bueno, ya tengo un blog. Ya tengo un espacio. Pan comido”, aunque realmente nunca he entendido por qué se dice “pan comido”.


Pero conforme pasó el tiempo me di cuenta de que no se trata sólo de tenerlo. Hay que ponerle empeño, hay que conseguir a un equipo, hay que tener en cuenta cada detalle. Mi visión del sitio no es que sea un blog, es que sea un sitio, de esos que tienen su flamante nombre seguido de un flamante .com, sin “blogspot” o madres así de por medio, pero está cabrón.


Según The Social Network, Mark Zuckerberg convirtió a Facebook en el rey de las redes sociales tirándose pedos frente a su laptop (jamás vi The Social Network), pero en el mundo real, Mark Zuckerberg y su familia gastaron más de 85 mil dólares para mantenerlo a flote en 2004. En el 2006, casi lo vende a Yahoo ya que cuando salió Facebook, nadie se dio cuenta. Hoy en día su futuro está amenazado por el nuevo rival en el mercado, Google+. Tan sólo vean los perfiles de sus amigos en Facebook, hay por lo menos 20 muros en los que aparece “Alguien me envía una invitación a Google+?”. En Facebook. Es como si usaran la casa de su novia para declarársele a otra. Enfrente de su novia.


“…chingados crees que haces???”

Cracked solía ser una revista que copiaba descaradamente el formato de Mad Magazine, luego le copió descaradamente el formato a FHM y Maxim, y luego se murió. Ahora Cracked.com es todo lo que existe… y es muchísimo más exitoso que el sitio de Madmagazine.com (que la verdad apesta) y que la propia revista, que sólo se publica 6 veces al año, mientras que Cracked.com se actualiza diariamente.


Lo que quiero decir es que a pesar de que Internet tiene tantas facilidades para que uno haga lo que quiera y publique lo que sea, es tan difícil triunfar aquí como lo es en el mundo real. De hecho es incluso más difícil precisamente por la facilidad que hay para subir lo que sea y la facilidad que hay para viajar de un sitio a otro en cuestión de segundos.


Al menos en el mundo real sabes que no todos tienen acceso a una impresora industrial y que sí tú logras tener acceso a una es porque tu material realmente vale la pena.


Bueno… no siempre.

Pero en Internet cosas realmente buenas (como nosotros, guiño, guiño) se pierden en el universo de blogs de gente que sólo escribe “Hoy vi a un perro con un ojo azul y otro morado. Estaba chido.”, o sitios como Hazmeelchingadofavor.com que se jactan de ser espacios alternativos que ofrecen libertad a sus usuarios pero que en realidad se dedican a copiar cosas que uno se encuentra en 30 000 páginas más y a mentarse la madre por lo que sea.


En Entre Espíritus y Cerdos hablamos de puras pendejadas también, pero al menos tratamos de que el público se ría con lo que nosotros hacemos y no sólo aplicamos la de “Ahí les pongo un video cagado y ya con eso tengo medio millón de visitas al mes”.


Por cierto, ya vieron este video???



#3. Una semana es muy poco tiempo.

Cuando uno pasa un día aplastado en su sillón dando vueltas una y otra vez por todos los canales de la televisión porque no hay nada bueno o dándole click al refresh en Facebook cada 5 segundos, pareciera que las horas son infinitas. Ya no digamos los días. Pero cuando es viernes y te das cuenta de que el jueves siguiente tienes que tener listo un nuevo artículo, una semana es absolutamente nada.


Por ejemplo, justo ahora, llevo cerca de 5 horas ininterrumpidas trabajando en esta columna, son las 8 am del día en que se supone debo publicar y apenas voy a la mitad. Por supuesto, mucho del poco tiempo que es una semana se debe a la procrastinación; es el aniversario de Entre Espíritus y Cerdos (BOOYAH!), tengo otras cosas en qué pensar, la televisión y el Internet son muy seductores… pero aún acatando los tiempos, es muy poco.


Mi programa de publicación es más o menos así: Todo el tiempo estoy en busca de temas sobre los que puedo publicar, siempre tengo varias cosas anotadas para nunca quedarme sin temas. El domingo decido con qué tema trabajaré y comienzo a investigar al respecto si es necesario. El lunes termino de investigar y comienzo la redacción. El martes termino la redacción. El miércoles hago edición, corrijo, agrego, quito, pongo. El jueves publico. El viernes y el sábado bailo como mono.



Es un sistema fácil de seguir y de cumplir. El problema es que no toma en cuenta ninguna de las otras cosas que hago tanto en el sitio como en la vida, y la inspiración no respeta sistemas ni programas. He pasado semanas enteras sabiendo exactamente qué es lo que quiero hacer y cómo quiero hacerlo, pero mi cerebro no aceptará comenzar sino hasta 2 horas antes de la fecha límite autoimpuesta.


Cuando era niño, la vida era dulce y agradable porque sabía que al final de cada periodo escolar tendría un dulce periodo de vacaciones. Por algún extraño motivo, probablemente alguna abducción alienígena en la que los seres abductores me manosearon el cerebro, cuando crecí mi percepción se jodió y ahora no disfruto tanto mi tiempo libre porque sé que después de el tiempo libre vendrá un tiempo de joderse… Bah! A quién engaño, nadie disfruta su tiempo libre como yo!


El punto es que precisamente por esa cuestión es que una semana resulta tan poco tiempo. No importa qué tanto esfuerzo le ponga a cumplir con las fechas, no importa qué tanto tiempo tenga para finalizar mi siguiente artículo. Cuando uno levanta la vista y ve el panorama, lo que ve es una cadena interminable de artículos y columnas a ser hechos. Te das cuenta de que ya eres un adulto cuando descubres que hay una gran mentira en eso del “FIN de semana”.

#2. No es fácil ser gracioso.

Uno ve a todos esos grandes comediantes en la televisión y piensa “Hey, ha de ser increíble ser esa persona. Su vida debe ser tal y como la veo en la media hora que dura el programa, debe tener ideas y frases cagadas todo el tiempo y las situaciones perfectas para utilizarlas. Mierda, hasta cuando les va mal hay risas de fondo!”. Uno piensa que Matthew Perry es Chandler Bing las 24 horas del día a pesar de que ya pasaron varios años desde el último capítulo de Friends. Pero la realidad es otra. Ser comediante es la actividad más difícil que hay en el mundo.

Les importaría? Estoy tratando de sonar importante aquí.

En primer lugar, uno mismo se ríe de ciertas cosas, pero ser comediante se trata de hacer reír a los demás. Hay que pensar durante horas “De verdad esto será gracioso para alguien más? Las personas se tardarán los 15 minutos o más que toma leer esta columna o a los 5 segundos se aburrirán?” Es especialmente difícil ser un comediante en Internet porque de verdad, la pornografía está a un click de distancia. En el momento en que deje de ser gracioso podrán cerrar la ventana y tendrán otras 30 ventanas con cosas probablemente más interesantes (aunque es bastante improbable ya que somos lo más entretenido que hay en Internet después de Cracked.com, la pornografía y Memebase.com).


Cómo puedes mantener el interés de un público que literalmente tiene billones de opciones a un segundo de distancia?

“Mujeres atractivas en pantalones de yoga” es usualmente la respuesta.

Pero ese es el menor de los problemas. Como comediante tu trabajo es mantener entretenida a la gente, hacer que ría. Hacer reír a alguien es una de las cosas más difíciles que existen en el mundo incluso en condiciones óptimas, pero es aún peor cuando tú no estás riendo. Tras un año de escribir en este sitio (la verdad no me gusta decirle blog), he aprendido que no me puedo dar el lujo de estar triste. Y si me doy el lujo de estar triste debo soldadoarme en chinga para que pase pronto.


Probablemente la mitad del tiempo que he pasado escribiendo algo para hacer reír a los visitantes de Entre Espíritus y Cerdos no he estado feliz. Como toda persona en el mundo en todo momento de la historia, tengo cientos de problemas dando vueltas en mi cabeza a todas horas, algunos son realmente importantes como estar triste porque la persona más importante en mi vida está lejos, otros son tan pendejos como ya no tener cereal Trix en la cocina y que falten 4 días para comprar la despensa, pero lo cierto es que no siempre tengo el mejor estado de ánimo para hacer este trabajo.


Algo así como Canio de Pagliacci pero sin el asunto de sacarle la mierda a cuchilladas a alguien.

Y eso es algo bueno, porque cuando sí estoy de buen ánimo es mucho más sencillo hacer reír a los demás. No sólo a la hora de escribir sino en la convivencia diaria. Vendo mi dignidad a un precio bastante bajo: Con algunas carcajadas sinceras me basta para hacer estupideces como esta.

Sí, ese soy yo.

Aunque ganarme un sueldo hecho de dinero haciendo exactamente lo mismo no suena nada mal…


Pero el verdadero problema de trabajar con la risa es que mata tu alma y te convierte en un horrible robot que ya no siente alegría. Bueno, no tanto así pero más o menos. Y todo es culpa de algo llamado desensibilización. Lo mismo que hace que los policías cuenten chistes frente al cadáver de una niña mutilada en una escena del crimen, que ustedes ya no se retuerzan en su asiento luego de ver 20 veces Antichrist de Lars von Trier o que Randy Marsh tenga que ver videos de japonesas vomitándose en la boca y fetiche de pedos brasileros porque el porno regular ya no lo excita, es lo que hace que yo no me ría igual que antes.


Aún me rio pero ya no es igual. Recuerdo que durante los primeros artículos me costaba trabajo continuar escribiendo porque algún chiste hacía que me cagara de risa yo solito, pero ahora eso ya no pasa. No es que ya no se me haga gracioso. No es que a los policías no les importe ver a una pobre niña cruelmente masacrada o que les cause gracia, simplemente han visto cosas así tantas veces que el único modo de soportarlas y hacer su trabajo es desconectar ese cable que hace vomitar a la gente normal ante esa situación. Del mismo modo, no es que ya no me dé risa lo que sea que dé risa, simplemente es mi material de trabajo y ya estoy acostumbrado a él. Y no por ello lo adoro y lo disfruto menos que antes.

En la imagen: Yo cada que termino un artículo.

#1. Todo lo que es malo para ti… es bueno para mí.

Esta es la mejor de las lecciones que he aprendido gracias a Entre Espíritus y Cerdos. De verdad! Alguna vez te ha dicho tu mamá “Ya apaga esa cosa, llevas todo el día jugando”? O “Son las 3 de la madrugada, ya apaga la tele!!”?? Cada cosa que tu mamá te ha dicho que dejes de hacer porque es mala, a mí me beneficia.


Mientras tu trabajo consiste en aprender cómo realizar algún proceso aburrido y monótono, el mío consiste en sentarme a ver Depredador todas las veces que pueda para mencionar algún detalle sin importancia o simplemente para volver a escuchar “GET TO THE CHOPPA!!!”. Mientras tú te preparas para tu futuro trabajo memorizando cosas sobre alguna mierda que no me importa lo suficiente como para esforzarme en pensarla para poder escribirla, yo me preparo para mi futuro trabajo escribiendo sobre monos, ardillas, el coco y el Shake Weight usando enunciados innecesariamente complicados sólo para joder con tu cerebro.


Todo lo que hace que tú fracases, a mí me convierte en alguien (s)exitoso. Mientras que el pasarte la vida viendo tele es sinónimo de que tú eres un incompetente holgazán obeso, en mi caso es mejor que me pase toda la noche viendo televisión porque así podré disecar y mencionar detalles positivos o negativos sobre programas que tú sólo ves superficialmente para olvidarte de tu horrible día en la oficina en el que Jim de Ventas te volvió a gritar porque eres un bueno para nada enfrente de Joana de Personal, de quien estás enamorado.

En la imagen: Ater de camino al (s)éxito.

Lo mismo ocurre con el Internet. Tú estás aquí, en el Internet, porque no tienes nada mejor que hacer ya que tu vida es aburrida y patética mientras que yo estoy en el Internet porque… uhm… mi vida es aburrida y patética… pero además porque yo decidí estar aquí, en las inter-redes! De este modo tengo acceso a cosas maravillosas que me ayudan a mejorar mi desempeño como escritor y humorista. Internet no es sólo un algo para distraerme, es un apéndice más de mi cuerpo y de mi mente que hace juego con el meñique extra en mi mano izquierda, el tercer pezón en mi pecho o el siamés sin desarrollar que me sale de las costillas.


Incluso jugar excesivamente videojuegos me beneficia. Aunque actualmente no tengo suficiente dinero para comprar todos los que quisiera, cuando comience a ganar dinero haciendo esto gastaré cada centavo en videojuegos con lo que aumentará mi currículum de “Cosas sobre las que puedo hacer referencias alocadas en el momento exacto” y podré ganar todavía más dinero y llegar a lugares.


Why yes, Mr. President. I can beat that fuckin’ game for you, unlock all the achievements AND write about it making YOU look amazing. What? Really? You want ME to be President? YOU GOT IT!

Pasar toda la noche despierto? Siendo que a ustedes seguramente les jodería el resto de la semana no dormir a la misma hora que el resto de la humanidad que vive dentro del uso horario en el que se encuentran, a mí me beneficia como no tienen idea. La noche es la hora en que mejor trabaja mi asombroso cerebro tumoroso. Todo su potencial se libera pasada la media noche como si fuera una clase de… vampirombre-lobo… ceniciento… encantado… que… Sí! Y no sólo eso, sino que la mitad de la madrugada es la mejor hora para trabajar porque todos están dormidos! No hay teléfonos que te desconcentren, personas babosas que te hagan preguntas babosas, niños lerdos que toquen el timbre y se echen a correr… puedes sentarte y pasar horas y horas y horas escribiendo. Y bebiendo.


Hasta el alcohol es bueno para mí. El alcohol no es realmente mi amigo, pero cómo ayuda! Si me siento mal y no logro sentirme mejor para escribir, me ayuda. Si de pronto no se me ocurre cómo ser chistoso sobre algún tema, me ayuda.


Ater: Eso es muy triste, alcohol. Cómo puedo hacerlo gracioso?
Alcohol: Chiste de pitos.

Alguna vez se han preguntado por qué los grandes escritores son, fueron y serán alcohólicos? Porque el alcohol es fuente de inspiración, alegría y chingonería. Hagan una reunión, añadan licor y tendrán una fiesta. Escriban un artículo, agreguen alcohol y tendrán carcajadas. Tomen a un escritor y humorista, agréguenle alcohol y tendrán a Ater Cacrena!


Advertencia: Su Ater Cacrena puede variar drásticamente dependiendo del alcohol que agregue.

Una de las cosas que más me ha ayudado para poder ser gracioso sin importar lo que suceda o cuán difícil sea, es que soy “Pinche Raro”. Recientemente fui descrito de esa manera y honestamente me encanta. Ser Pinche Raro es lo que hace que pueda pensar en cosas que no tienen nada que ver con el tema que estoy tratando pero que de cierta y perfecta manera embonan. Es lo que me hace pensar en descripciones salvajes sobre cosas que no tienen nada de salvaje. Mi Pinche-rarez me ha salvado en más de una ocasión a la hora de elegir un rumbo en los artículos. Es más, fue lo que en primer lugar me llevó a pensar que era una buena idea iniciar un sitio de humor. En cambio si ustedes decidieran ser Pinches Raros su mente no soportaría tanta asombrosidad y el cerebro se les escurriría por las orejas en llamas causado un estallido de chingonería tal que un gorila y un tiburón harían un hi five…


El efecto Pinche Raro.

Y gracias a que he soportado un año entero haciendo esto… gracias a todo lo que ha ocurrido en el primer año de vida de Entre Espíritus y Cerdos, a las lecciones que he aprendido escribiendo aquí y las que he aprendido en otros lados, gracias a  todo lo que tiene que ver con el sitio y a todo lo que no tiene que ver, a todas las personas que han apoyado de alguna manera por más remota que sea, y gracias a esa persona tan especial que sigue conmigo a pesar de que estoy rependejo (Hola preciosa! Por favor no me asesines!)… Gracias a todo eso me doy cuenta… de que soy bien pinche chingón! BOOYAH!!!


En serio, BOOYAH!

3 comentarios:

  1. Pues felicidades!!! yo vi el anuncio en la fES de Acatlan y desde ahi e estado pendiente de cada artículo y la neta si me hace reir bastante, no siempre hay algunos geniales y otros mmm, alguna vez viste el sitio "misdemonios.com" era excelente hasta que se chingaron el dominio y se volvio porno, siento k tiene esa linea este sitio, la neta esta chingon!

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  2. Aunque volvernos un sitio porno no es mala idea haha

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  3. Amigo mío... sólo te deseo éxito., (bueno a ti y tus colaboradores: Lalo y Karina)... Aunque me perturben tus artículos y me exhibas en público como una enferma que habla de arte asqueroso...

    Felicidades Ater!

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