19 jul. 2011

Hunter S. Thompson.



Como ustedes sabrán, hace como una semana y media le di una patada en el culo a Ater Cacrena y decidí (en vista de que todo el mundo me había dejado solo durante dos semanas) tomarme un tiempo libre para salir y darme el rol.

Pequeño detalle de que me quedé encerrado en mi cuarto cual psicótico.

Eso condujo a que toda la hueva se acumulara en mi cerebro y congelara a dos de las cuatro neuronas que me quedaron después de la última borrachera y de su inevitable resaca (y de todas las lagunas mentales, moretones inexplicables en la espalda baja y fotos con marcos de fresa). Para cuando me consideré apto para escribir el artículo de la semana caí en cuenta de que frente a mí había una computadora y un traicionero Word mentándome la madre y nada con que regresarles la ofensa. Y mientras yo sufría, Word simplemente se burlaba de mi crisis de creatividad y decía repetidamente:




Fue después de decir “Plezzzzzzzzz” que me dí cuenta de que era 18 de Julio y de que era momento de sacar un tema de nuevo del santoral de ídolos compuesto por: El CANACA, Dios Eolo, El Nigromante y Hunter S. Thompson; y en vista de que ya había hablado de los primeros tres psss…¡¡HABEMUS TEMA!!



Así que vayamos entrando en materia y pongamos una imagen del personaje en cuestión:

Ladies & gentlemen…Hunter S. Thompson!

¿Qué quien es H. S. T.? Baste con decirles que hace no mucho tiempo ni siquiera yo sabía quien era coño era y pensaba que era algo así como el cuarto tripulante del Apollo 11 y que vivía bajo la sombra de no ser el primer hombre en la luna y de que nadie lo reconociera en los cameos que hizo en Transformers: Dark of the Moon (como pasó con Buzz Aldrin hace unas semanas que le dan su cameo y toda la sala de cine se queda con cara de: ¿Quién chingaos es ese viejito?). Y es que a decir verdad el interés por Hunter S. Thompson vino de una de esas extrañas veces en las que estaba despierto en clase y escuchando al maestro hablar cada cinco minutos sobre Thompson y sobre la película “Escándalo en la Casa Blanca”, pero quedémonos con Hunter. Después de eso fue que empecé a adentrarme en la materia, pero para presentarlo mejor, pongamos las cosas así:

¿Qué persona puede decir que ha probado todas las drogas naturales o fabricadas habidas y por haber?...sin haber muerto de una sobredosis (lo siento actores de Hollywood)

¿Qué periodista (ya no le llamemos persona) puede darse el lujo de chingarse todos los viáticos que le dan para un reportaje sobre una carrera de 4x4 y gastar todo en drogas? ¿O irse a Puerto Rico a echar desmadre y trabajar de freelance bien chingón?

O… ¿Qué persona no afroamericana puede verse bien con bermuda, camisa hawaiana, y con una visera verde botella con vivos amarillos que dice: “Fabulous Las Vegas”?

Créanme que es difícil…y más cuando tienes un gordo con mostacho de Mario Bross, chaleco grasoso, mala actitud y pistola de balines a tu lado.

Para dejarlo más claro… ¿Qué persona, díganme ustedes, puede ser tan cabrona como para que Bill Murray y Johnny Deep lo interpreten? Que yo me acuerde, el que dos o más actores interpreten a un mismo personaje pone a Thompson a la par de Bruce Wayne, James Bond, Drácula y John Connor…con el añadido de que el personaje al que interpretan en realidad existe.


De izquierda a derecha tenemos a Murray en “Where the Buffalo Roam”, después a Deep en “Fear and Loathing in Las Vegas” y otra vez a Johnny Deep caracterizado como Paul Kemp de “Rum Diary”, que al final de cuentas es el nombre que Thompson se puso en la novela. No me pregunten quien lo actuó más chingón pues a mi consideración ambos lo hicieron, solo que le doy el punto a Deep porque “Fear & Loathing” tiene a Benicio del Toro como el abogado, porque se la mamaron con la chinga adaptación de la parte del orangután y principalmente…porque sale Cristina Ricci como Lucy:

Obviamente no es Ricci interpretando a Lucy, pero no les importa ¿O sí?

Ahora, volvamos a enfocarnos a los motivos por los que el periodismo no sería el mismo sin Thompson. Y por favor hagan el esfuerzo de enfocarse, sé que cuesta trabajo con una foto de Christina Ricci en paños menores tres centímetros arriba, pero de que se puede se puede. Comencemos preguntándonos cual fue la aportación de Thompson al periodismo y respondámonos a nosotros mismos porque una de dos: o somos muy chingones y versátiles, o tenemos múltiples personalidades. Pues Thompson solamente hizo una pequeña contribución a la labor periodística que se llamó “un nuevo puto estilo de hacer periodismo” o como fue bautizado en aquellos tiempos: periodismo Gonzo. 


Y podrá sonar muy cagado el nombre, de hecho lo hace, pero el periodismo Gonzo consiste en resumidas cuentas en agarrar de los huevos al reportero y ponerlo en medio de la historia que investiga y no a los alrededores como comúnmente se hace, convirtiendo al periodista en protagonista de la historia. Es decir, si tenías que investigar sobre drogas ibas y te drogabas, si tenías que hacer un reportaje sobre la prostitución ibas a la Merced, checabas la merca en el callejón y una de dos: te echabas una o uno te echaba. Y así lo hizo Thompson, se iba con una pandilla de motociclistas desmadrando a cuanto samaritano se le cruzara (a pesar de la madriza que le pusieron al final) o se iba al caribe a trabajar como freelance y chingarse todo el ron de Puerto Rico. 

Para esto claro se necesitan unos tanates del tamaño de un chihuahueño para dedicarse al gonzo y la verdad no cualquiera lo hace, pero afortunadamente hay quienes si y el resultado es una visión real, cruda y fiel del fenómeno que se estudia. Cito dos ejemplos: el documental “La Vida Loca” de Christian Poveda (que incluso le costó la vida) o “Cabeza de Turco” de Günter Wallraff. Ahí les encargo.

Pero, a pesar de la veracidad con la que el Gonzo retrata a sus respectivas temáticas, no me quejo de que se siga el estilo tradicional de hacer periodismo, ya que me ha regalado varios momentos de risa como cuando el reportero se cayó en el charco de Valle Dorado, o cuando aquel tipo se creyó en “Lente Loco” y estaba interrumpiendo a cada rato a la reportera, o cuando aquel anciano reportero que tira la torre de palitos construida durante dos putas semanas…o el que ya todos ustedes saben y conocen, y aunque lo sepan y conozcan, no está de más recordarlo:



Ya para terminar les recomiendo ampliamente que le den un wikipediazo a la vida y obra de Hunter S. Thompson, esperando que este disque artículo haya servido para tal fin. Revisen sus artículos, los libros: Mescalito, El Diario del Ron, Miedo y Asco en Las Vegas, Los Ángeles del Infierno: una extraña y terrible saga. Vaya que valen la pena ¡Y en este caso creo que importa una reverenda caca de payaso si está mejor el libro que la película! Pero por si gustan comparar, les dejo un poco de “Fear & Loathing in Las Vegas” y de “Where The Buffalo Roam”. Y de verdad corroborarán lo que mismo que yo al leer la contraportada del Diario del Ron: su vida parecerá sumamente aburrida en comparación.

Yo termino con esto:


"Football season is over. No More Games. No More Bombs. No More Walking. No More Fun. No More Swimming. 67. That is 17 years past 50. 17 more than I needed or wanted. Boring. I am always bitchy. No Fun — for anybody. 67. You are getting Greedy. Act your old age. Relax — This won't hurt."


Para cualquier comentario adicional, alabanza, standing ovation, propuesta indecorosa, queja, sugerencia, mentada de madre, amenaza de muerte, pacto de sangre... me encuentran aquí y aquí...aunque absténganse de las mentadas de madre ahorita porque andamos festejando.


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1 comentario:

  1. Thompson es uno de mis escritores favoritos,tal vez el mejor ya que el protagoniza todos sus libros!

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